INTRODUCCIÓN
Ver, oír una película…algo me dice, quizá lo que como espectadora siento, que ninguno de los dos verbos describe la experiencia. Tampoco su suma. No es una intuición mesiánica, muchos autores han reflexionado en busca de un acuerdo teórico que no escinda para transformar en suma de infinitivos una simbiosis perceptual.
A los verbos iniciales, por hacer justicia a el vivir una película, se les podría, debe sumar no ya oler, tocar, saborear (el filme como objeto no contiene elementos que lo permitan de forma directa) sino el cuerpo entero. Parece ingenuo creer que, porque oficialmente sólo ofrezca estímulos visuales y auditivos, nos transformemos dos horas (si no es de Kubrick) en una videocámara. De hecho, en el pacto espectador – peli está implícito que le echemos un poco de imaginación a lo que recibimos(y seleccionamos), que pongamos un algo aprendido en la experiencia. Cuando experimentamos por el mundo nos movemos, olemos, vemos (incluso doble)…
Por añadirle salsilla, ese cuerpo, el de un ser humano de una cultura específica, con determinada educación sensorial, cierto background de ideas que participa en un rito altamente codificado.
Son emociones lo que nos pasa en la sala (con suerte), en el sofá (sin dinero). Un artefacto construído para comunicar que nos apela y al que atendemos con expectativas nos las produce.
No sólo la oímos, pero hay música en él o conformándolo y cómo se articula con los otros integrantes para producir esa experiencia sin verbo es la pregunta que me gustaría responder.
El espectador es biología, neurología, unas cuantas vísceras y palomitas a medio digerir (reivindico la escatología, gran marginada en la musicología actual). No se limita a “espectar” sentado (comiéndose un huevo): haga lo que haga lo hace de forma activa, selecciona de entre lo que se le ofrece y construye según su experiencia adquirida esa cosa que es el filme-no-objeto, el que no son un montón de fotogramas (o eran los vinilos?) y una banda sonora adherida. Este proceso de reconstrucción imaginativa debe encerrar la magia del cine (la mantequilla no es) y, como estoy encantada de conocerlo, trataré de aproximarme a él a lo largo del proyecto.
OBJETIVOS
• Comprender cómo articulamos nuestras capacidades perceptivas y las experiencias culturales para la reconstrucción mental del filme.
• Esto primero posiblemente me obligue a la construcción de un espectador modelo.
• Propuesta de una metodología analítica cuyo objeto no es ni la música del filme ni el espectador sino el diálogo productivo que se establece.
• Aplicación práctica a un ejemplo concreto, que no se limite a discurso pomposo sino que sea falsable en la práctica.
• Aprender todo lo que pueda sobre el cine, la música y que estos conocimientos me hagan llegar a un disfrute aún mayor, más reflexivo y consciente… para luego olvidarlo y perderme en la oscuridad de la sesión golfa.
• Que el producto de la investigación de lugar a un artículo (extenso) y a una puesta en escena susceptible de ser presentada en congresos.
METODOLOGÍA
● Estudio crítico y comparativo sobre distintas literaturas que se aproximan directa o indirectamente a la percepción audiovisual del cine. Hay varios tipos:
- Teorías del cine que se han ocupado de la música en éste.
- Modelos analíticos existentes: descripción, comparación y crítica.
- Enfocado en el espectador: textos que tratan la percepción visual, sonora y audiovisual. Suelen ser textos científicos basados en pruebas empíricas.
- Textos que versen sobre la música no absoluta: referencialidad, emoción, identificación e ideología.
● Ver cine de modo crítico y reflexivo, tratando de tomar consciencia de mis reacciones como espectadora. Sería muy interesante realizar experiencias prácticas, con proyecciones ante un público posteriormente encuestado.
ELEMENTOS NECESARIOS
A la literatura tengo un acceso relativamente sencillo: entre las bibliotecas de la ESMUC, Caixaforum, públicas de Barcelona, la de la Filmoteca y los muchos artículos que hay en internet tengo planteada una bibliografía que supongo será suficiente.
Aunque no preveo el análisis detallado de partituras, sí que necesitaré al menos las del fragmento a analizar y muy posiblemente no se encuentren en la ESMUC.
Puesto que pretendo estudiar específicamente el acto de percibir un filme en un cine, deberé acudir a muchas películas (o varias veces a la misma)y si pudiera recibir alguna ayuda económica (prometo que palomitas y eventuales toblerone van de mi cargo) sería muy bienvenida.
Para las proyecciones experimentales quizá necesite una sala y un proyector (las realizaré en la ESMUC porque creo que será mas viable), desde luego para la defensa ante jurado serán indispensables.
300 kgs. de maíz no trasgénico, café en vena, prozac y una estampita.
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